La generación SOBRE!

La generación SOBRE!

El concepto de infancia ha tenido varias consideraciones y no fue hasta bien entrado el siglo XIX que el niño como tal no pasó a ser considerado una persona con unas «necesidades especiales», a quien debía proteger y cuidar de una manera diferente a los adultos.

De ahí que hasta llegado este momento los niños iban vestidos como auténticos adultos y eran tratados como tales. Y es que en la sociedad de aquel momento 2/3 de los niños no superaban los 4 años, ya que morían antes. Por lo tanto esta tasa de mortalidad tan elevada, sumada a unas condiciones de trabajo insalubres e inapropiadas por los que sobrevivían, los daban pocas oportunidades de comportarse como niños.

Además los que sobrevivían a los 6 años, debían vestir, comportarse y actuar como adultos sin los privilegios de serlo. De hecho no tenían ninguno de privilegio y sobre todo no contaban con derechos. Los niños eran meras propiedades y eran tratados como tales hasta el punto de ser ignorados, vendidos y abandonados a su suerte. Si conseguían pasar de los 12 años ya tenían un matrimonio de conveniencia preparado para perpetuar su valor económico.

El S.XIX comenzó a cambiar esta concepción, de hecho Rousseau en aquella época ya escirure «los niños son seres innatamente buenos»; también Locke dijo «los niños son seres no inclinados ni al bien ni al mal pero maleables a la experiencia» … todos estos pensamientos y la situación socioeconómica del momento hicieron que el estado, las instituciones privadas y las religiosas empezaran a intervenir en la familia para proteger a los niños.

A principios del siglo XX la infancia adquiere un nuevo significado, el de «recurso humano esencial para construir el futuro». De hecho en la primera meitad del s.XX el niño empieza a ser valorado como una persona en potencia. Pero no será hasta la segunda meitad del mismo siglo que el niño adquiere el estatus de persona y se experimente un gran avance en los derechos de protección del niño, que culminará con la Declaración Universal de los Derechos del Niño.

Está claro que en la actualidad todavía hay niños que ven cada día sus derechos vulnerados en el primero y en el tercer mundo. De una u otra manera.

Podríamos pensar que el primer mundo esto ya no pasa, que los niños de hoy en día súper benerats por sus padres ya no corren ningún peligro.

Pues bien, sí en corren de peligros y tienen las siguientes formas:

la sobreprotección

Es el afán de ahorrar el dolor a nuestros hijos. Que no sufran tanto física como psicológicamente. Los evitamos todo el dolor del mundo! Los impedimos el derecho de pelarse las rodillas, de experimentar una caída, de pasar frío, «los ponemos en una urna». No estoy diciendo que los tengamos que exponer a todos los peligros del mundo pero sí que no los podemos evitar un golpe en la cabeza para que al jugar caigan al suelo y se hagan un «chichón». Son «pequeños golpes» que la vida les irá dando y de los que, esto es muy importante, tenemos que enseñarles a levantar y rehacerse con mucho cariño y un acompañamiento el menos «histérico» posible. Si se hace mal le reconocemos está claro pero no el llanto hasta la saciedad!

la sobreestimulación

Hacer cosas, cosas, actividades, extra-escolares, todo el tiempo ocupado, sin un momento para jugar, sin poder jugar a un juego sin reglas, ni normas o reglas y normas que no vengan del mundo adulto. Los tenemos que dejar pensar, imaginar, soñar, reflexionar, crear con sus manos y sobre todo descansar mentalmente. Que nosotros seamos adultos estresados, agobiados y que no nos sepamos relajar o no toleramos el aburrimiento no quiere decir que ellos no tengan derecho. Si los desea estimular que sea hacia el conocimiento de su entorno, de donde vivo, de la naturaleza, de la conciencia, hacia el propio conocimiento, hacia la curiosidad, hacia sus emociones y la de los demás ….

Sobreregalats

Regalos, regalos, objetos materiales … .Está comprando su felicidad, su comportamiento, su conducta y muchas veces su cariño! No haré un artículo sobre cuántos regalos son los óptimos para reyes. Creo que esto es muy personal. Pero lo que sí debe quedar claro es que no podemos comprar a nuestros hijos. No podemos estar todo el día diciéndole a nuestro hijo «pórtate bien o sino los reyes no te llevarán nada, o te llevarán carbón» Cuando además no se cumplirá. El efecto deseado es perverso y además no se consigue más que la coacción y el llevarse bien como algo obligada porque te están observando, para quedar bien con un tercero que se llama «rey mago» y que no conoces de nada. Cuenta !!! Desea hacerle un buen regalo? Regálate le tiempo de calidad, regálales le reconocimiento de las cosas bien hechas, dios-le que la amáis sin más, por ser como es!

Debemos enseñar a comportarse correctamente a nuestros hijos durante todo el año.

Que sea algo que la hagan por ellos mismos, por su amor propio, por su autoestima, para sentirse mejor consigo mismos y poder convivir mejor con los demás. Desarrollando sus habilidades sociales y su Inteligencia emocional serán adultos autónomos emocional y socialmente preparados para responder y resolver las exigencias del entorno. Una herramienta muy positiva es la de reforzar aquellas conductas que queremos que se mantengan, como? Reconociéndose las! Diciendo: Me ha gustado mucho lo que has hecho, como lo has hecho, sigue así ….

«Nuestra tarea como padres es la de acompañar, educar, proteger, defender, hacer reflexionar sobre el efecto de las propias acciones, hacer pensar, hacer que la persona que hemos» creado «sea una persona que pueda convivir con responsabilidad sobre sus actos, desde la empatía, la compasión, desde la prosocialidad, desde la cooperación, que sepa defender sus derechos y los de los demás si es necesario que se implique en un mundo cambiante y exigente. Por eso no necesita padres que estén todo el día encima de él dirigiendo todo el tiempo casi militarmente, con agendas imposibles y comportándose de nuevo como un adulto. No !!!! Conviene que sea niño! con un adulto al lado que lo guíe, que lo haga reflexionar sobre sus actos, que lo haga poner en el lugar de los niños a los que hiere, que lo defienda si se comete una injusticia hacia él y se adapte a su edad y su capacidad de reflexión «. Debemos facilitar «tiempo para aburrirse y no hacer nada», sí !!!

Ningún padre quiere que su hijo se convierta en un adulto que no tolere la soledad y el aburrimiento, que se sienta insatisfecho si no tiene algo que hacer todo el día, si no está haciendo cosas súper extra estimulantes, que se sienta vacío …. Educar en la ligereza, en apreciar lo que es esencial y que como dijo el Principito «no es visible a los ojos».

 

La generación SOBRE!

Elisabeth Rusiñol Mirapeix
Psicóloga Sanitaria Colegiada 19049
Tel. 636 367 921
eli.rusinol.psicologa@gmail.com