El objetivo de la psicoterapia es el de conseguir la mejora en relativamente poco tiempo de las personas que vienen a terapia. Esto significa que lo que se quiere conseguir es la autonomía de la persona, su versatilidad, su salud, su calidad de vida. El proceso termina cuando la persona tiene aquellos recursos, que muchas veces ya tenía, necesarios para afrontar el día a día.

Terapias - Elisabeth Rusiñol
Procesos depresivos

Procesos depresivos

Ansiedad

Ansiedad

Fobias

Fobias

Problemas de conducta infantil y juvenil

Problemas de conducta infantil y juvenil

Procesos de pérdida y duelo

Procesos de pérdida y duelo

Problemas familiares

Problemas familiares

Trastornos de la conducta alimentaria

Trastornos de la conducta alimentaria

Coaching y formación

Coaching y formación

Terapia online

Terapia online

Adicciones comportamentales

Adicciones comportamentales

Tarifas

Terapia individual adultos o adolescentes

Sesiones de 60 m
Precio por sesión: de 50 a 60 €

Terapia de pareja / familiar

Sesiones de 1 hora y 30 m
Precio por sesión: 70 €

Terapia de grupo

Sesiones de 60 m
Precio por sesión:
A consultar

Terapia online (Videoconferencia)

Sesiones de 60 m
Precio por sesión: 50 €
Donde seas!

Preguntas frecuentes

¿Cuando ir a terapia?

Cualquier malestar psicológico o cualquier circunstancia vital que no podamos abordar por nosotros mismos puede ser motivo de consulta. Lo mejor es no esperar a que la situación se nos haga muy complicada: una tendencia errónea bastante común es la de confiar en que los problemas se resolverán solos … cuando bien al revés, a menudo es necesario poner de nuestra parte para solucionarlos los. Normalmente, los problemas nunca desaparecerán solos.

¿Cuál es la diferencia entre un psicólogo y un psiquiatra?

Un psiquiatra es un médico especializado en trastornos mentales. Los psiquiatras abordan los problemas del paciente desde una perspectiva fisiológica (tratando el cuerpo), tal como se abordan las enfermedades médicas, bien sea prescribiendo medicación o cualquier otra intervención médica destinada a equilibrar la bioquímica del cerebro. En cambio, los psicólogos se encargan de evaluar y tratar de forma personalizada a los clientes, incluyendo tanto en la evaluación como en la terapia las particularidades personales sociales, situacionales, de relación con los demás, conductuales y emocionales que han llevado a la persona a la consulta.

La psicología clínica puede ser confundida con la psiquiatría porque generalmente tienen metas similares (aliviar el malestar psicológico), pero lo hacen por caminos diferentes: el psiquiatra tiene una visión médica del problema, mientras que el psicólogo tiene una visión más completa de la persona.

En la práctica, psicólogos y psiquiatras trabajan juntos en equipos multidisciplinares junto con trabajadores sociales y / o trabajadores ocupacionales para proporcionar un enfoque multimodal cuando los pacientes presentan problemas que así lo requieren.

¿Me puede ayudar un psicólogo?

Sí, efectivamente: un psicólogo te puede ayudar a atravesar circunstancias difíciles caracterizadas por emociones dolorosas o negativas (por ejemplo, anticipación de cambios importantes, vivencias personales de fracaso, pérdidas).

También te puede ayudar en procesos aparentemente crónicos, tales como algunas actitudes ante la vida que causan un intenso malestar en ámbitos diversos (pareja, trabajo, familia, amistades). En ambos casos está especialmente indicado empezar un terapia.

¿Qué psicólogo elegir?

La relación entre el psicólogo y el cliente es una relación basada en el respeto y en la confianza: por este motivo, el mejor psicólogo para un determinado cliente será aquel con quien el cliente se sienta más cómodo y que le inspire mayor confianza.

¿Quien tiene que ir a terapia?

En el caso de los adultos que consultan de forma individual, la persona que presenta el problema es la que tiene que ir a terapia. Ahora bien, es muy probable que el psicólogo considere interesante entrevistar algún familiar o persona cercana al cliente, siempre con su consentimiento.
En el caso de los niños, muchas de las visitas incluirán también los padres (a veces solos, a veces con el niño).
En el caso de la terapia de pareja, se realizarán sesiones conjuntas y algunas individuales con cada miembro de la pareja.
En el caso de la terapia familiar, se harán algunas sesiones individuales además de las conjuntas con todos los miembros de la familia.

¿Cuánto dura una terapia?

A grandes rasgos, unas 10 o 15 sesiones pueden ser suficientes para tratar un problema concreto y bien delimitado. Sin embargo, las situaciones más complejas pueden requerir más encuentros. En cualquier caso, el psicólogo y el cliente pactan directamente la duración de la terapia, después que el profesional haya llevado a cabo la evaluación concreta del caso.

 

¿Cuánto dura una sesión?

Habitualmente, las sesiones tienen una duración de 50 minutos, aunque las iniciales pueden ser un poco más largas.

¿Con qué frecuencia se debe ir?

Lo más habitual es pactar una sesión semanal en el comienzo de la terapia, aunque a medida que avance el tratamiento se puede acordar hacer una sesión cada dos semanas.

¿Es normal tener vergüenza para ir al psicólogo?

Sí, tener vergüenza para ir al psicólogo al principio es bastante habitual. Además, antes de decidirse a comenzar la terapia, el cliente puede tener la sensación de “ir a hablar de sus problemas con un desconocido”. Pero tanto esta sensación como la vergüenza inicial desvanecen rápidamente después de la primera sesión

¿A terapia sólo habla el cliente?

No, no sólo habla el cliente: la terapia es un diálogo entre el psicólogo y el cliente, no se trata de un monólogo.

¿Sólo se habla del pasado y los acontecimientos traumáticos?

No, a terapia no sólo se habla del pasado y los acontecimientos traumáticos. Aunque estos pueden tener su influencia en la realidad actual del cliente, la terapia se centra en el hecho de que la persona pueda resolver su situación aquí y ahora.

¿Lo que le cuento al psicólogo es confidencial?

Todo lo que el cliente cuenta a la consulta es absolutamente confidencial.
La información sobre el cliente de que el psicólogo disponga está sujeta a un derecho y un deber de secreto profesional que sólo puede ser eximido por el consentimiento expreso del cliente, salvo los casos que marca la ley: los psicólogos nos regimos por un código deontológico propio que , entre otras obligaciones, expresa de forma explícita que hay que preservar la confidencialidad entre el cliente y el profesional.

¿Las personas podemos cambiar?

Sí, todas las personas podemos cambiar, pero por eso no dejamos de ser nosotros mismos. De hecho, cambiamos muchas veces durante la vida sin que estos cambios nos sean perceptibles. Los cambios que se proponen en terapia van dirigidos exclusivamente a mejorar la calidad de vida del cliente.

¿Pueden haber recaídas?

Sí, es posible que haya recaídas, aunque no siempre se producen.

Cabe decir que los psicólogos entendemos las recaídas como una parte más del proceso de cambio, nunca las entendemos como un fracaso. Además, en caso de recaída, el cliente dispone de mayor cantidad de recursos para poder continuar: aunque se recaiga, no se vuelve al punto de salida, sino unos cuantos pasos más adelante.

¿Se debe tomar medicación?

No, no es necesario tomar medicación de ningún tipo.

Sin embargo, en casos graves de ansiedad, depresión u otros trastornos que generen un gran malestar que interfiera de forma muy significativa en la vida cotidiana, el psicólogo puede derivar el cliente al psiquiatra para hacer una evaluación conjunta y valorar si tomar medicación ayudaría el cliente.

¿Es caro ir al psicólogo?

Invertir en uno mismo y en la propia salud nunca es caro: el beneficio que se puede obtener supera ampliamente el coste económico.